Cuando se cae aquello
que era tan importante para ti, sientes que te caíste tú y te paralizas ahí
esperando que todo eso haya sido un mal sueño, piensas que pronto despertarás y
todo regresará a la normalidad.
Pero no...lo que se cayó..efectivamente se cayó
y tú estás detenido en la incertidumbre.
Vivir ese dolor, es una de las cosas más duras
para nuestro YO, que tenía toda su base y estructura en eso que se vino abajo.
La vida te hace tocar Tierra.
Después de andar en la torre de
marfil...en el séptimo cielo...en los cuernos de la luna, en el trono de
bronce...para bajo todo! pisando tierra, oliendo tierra, sintiendo, DESPERTANDO.
Antes de pretender volver a subirte a la torre de
marfil o al trono de bronce de tu imagen personal, de tu status social, de tu
lugar profesional, de tu andar en el mundo del YO inventado, creado para
encajar y no estar sol@... DESPIERTA! Siente entrégate a la realidad de quien
REALMENTE ERES. Siente tu raíz, tu cimiento, tu base!
Eres Amor, pero se te olvidó y lo sigues buscando
afuera.
Eres Vida, y sigues temiendo morir.
Eres libertad, y te encerraste en una jaula de
miedos.
Si te caíste...felicidades! Tu Alma te está
llamando a RECORDAR QUE NECESITAS RECONOCERTE, te está llamando a que te ames
con todas tus fragilidades y humanidad falible e imperfecta; a que no sólo
reconozcas tu lado fuerte, sino también tu lado débil, tu luz y tu penumbra.
Ámate y ya no va a ser necesario que te subas a
ningún pedestal para sentirte importante.